Writing en inglés

El problema con la escritura en inglés empezó desde antes de llegar a los Estados Unidos, con el infamous “Statement of Purpose”. Mientras iba redactando las decenas de versiones de ese documento, que es la llave misma que abre las puertas del éxito, fui aprendiendo varias cosas: en inglés no nos gusta la voz pasiva, ni nos gustan las oraciones sin sujeto, ni usamos this como usamos esto en español. This necesita algo que venga después. Esto es otra cosa. No me acuerdo cómo se llama esto en gramática. Tampoco nos gustan las oraciones demasiado largas, porque el lector tiende a perderse.
Entonces, cuando vine aquí comencé a mirar mi español con desconfianza. Arrugué la nariz leyendo los periódicos colombianos. Me enfadé pensando en mis abundantes pronombres relativos (creo que así se llaman), los cuales, cuyos, dondes, quienes. Evité las oraciones largas como a los locos que deambulan por las calles de Chicago.
Pero hace unas semanas me encargaron una traducción del español al inglés y, mientras la hacía, todas esas ideas sobre mis dos lenguas fueron revolviéndose en mi cabeza y fui tomando decisiones y fui cambiando de opinión con respecto al español y su, creía yo, falta de concisión y de claridad en comparación con el inglés.
No digo que estas cosas que voy a apuntar a continuación sean LA VERDAD, pero al menos merecen un second thought.

  1. La voz pasiva es injustamente demonizada, y a veces sirve, como en esta oración. Creo que el problema con la voz pasiva es que a veces, por su culpa, encadenamos una frase con otra y vamos metiendo nuevos sujetos, a veces sin cuidado, y entonces creamos confusión.
  2. El exceso de oraciones cortas es aburrido. Una seguidilla de oraciones cortas suena robótica. Me gustan las oraciones largas que enredan al lector y lo obligan a volver y reecontrar el camino. Una oración larga nos obliga a pensar, y si uno es quien escribe, entonces es una oportunidad para explorar conjunciones y preposiciones, para escuchar el ritmo de la propia escritura y para expresar la densidad de una idea.
  3. Cuando pienso en ciertas formas de escritura, como los term papers, me parece que son producto de la pura mala crianza de cierto tipo de lector. Un lector que no tiene tiempo y que quiere saber ya qué es lo que una está diciendo. No, lector: date tiempo con mi texto y, si no tienes tiempo, pues no me leas, pero no obligues a dártelo todo en el primer párrafo.
    Leer y escribir son, muchas veces, actividades relacionadas con el ocio, con el juego y con cierta improductividad. Al menos así es la lectura y la escritura que me interesa. En ese sentido, los recovecos del español tienen un brillo renovado para mí.
    En español, puede que la escritura sea menos directa, pero puede que eso nos diga algo sobre nosotros mismos.

Todo esto para decir que me siento un poco insegura con el resultado de la traducción que me encargaron, porque si la lee un hablante nativo del inglés va a leer en ella mi acento; pero al mismo tiempo pienso ¿y qué? Primero, no soy hablante nativa de inglés, y realmente no me parece tan mal que escriba con acento. Me parece bonito. Me parece, incluso, un poco poético.

2 thoughts on “Writing en inglés

  1. Quisiera poder entender eso de “leer en ella mi acento”. Será que es algo que se logra solamente cuando se es realmente bilingüe o será simplemente una sospecha que un gringo podría tener frente a tu escritura sin saber exactamente qué es lo que se la genera?
    En fin, no creo que me alcance a imaginar lo que te produce saltar de una lengua a otra… ser dueña del significado de esa manera… que gran poder!
    Mi escritura es tan mala que seguro no entiendes ni jopo de lo que quiero decir…

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